Ropa
El día tiene dos temperaturas muy distintas. A las seis de la mañana en el borde del cráter puedes estar a diez grados, y a mediodía en el Serengeti a más de treinta. Se va por capas y punto.
- Colores neutros: beige, verde oliva, gris, marrón. Nada de blanco, que se ensucia en una hora.
- Evita el azul intenso y el negro: atraen a la mosca tse-tse en las zonas de bosque.
- Nada de camuflaje. En Tanzania la ropa militar está reservada al ejército y puede darte problemas.
- Un forro polar o chaqueta para las mañanas. Esto es lo que más se olvida.
- Pantalón largo y manga larga fina para el atardecer, por los mosquitos.
- Sombrero con ala y gafas de sol. En el techo abierto no hay sombra.
- Zapatillas cómodas. Un safari se hace sentado: no hacen falta botas de montaña.
Salud y botiquín
- Repelente de mosquitos con DEET o icaridina.
- Protección solar alta: en el techo abierto y a esa altitud, quema mucho.
- Tu medicación habitual, en la cabina y con receta si es controlada.
- Algo para el estómago y para el mareo, que las pistas mueven.
- Toallitas y gel hidroalcohólico: se come en el campo.
Para ver y para fotografiar
- Prismáticos. Lo más importante de la lista después de la ropa. Unos 8x42 por persona cambian el viaje: mucho de lo que se ve está lejos.
- Teleobjetivo si llevas cámara. Con menos de 200 mm los animales van a salir como puntos.
- Baterías de sobra y tarjetas de sobra. En el coche hay enchufes, pero no siempre.
- Una bolsa o funda para el polvo. Las pistas son de tierra roja y se mete en todo.
- Adaptador de enchufe tipo G, el británico de tres clavijas planas.
Lo que no hace falta
- Ropa para cada día: casi todos los alojamientos lavan, y barato.
- Botas de montaña, salvo que vayas a hacer trekking aparte.
- Mosquitera: las camas de los campamentos ya la llevan.
- Efectivo en exceso: los alojamientos aceptan tarjeta. Lleva dólares en billetes posteriores a 2009, que los anteriores no los aceptan.


